Tres personas conversan junto a una mesa con un jarrón de cerámica y libros.
Ilustración editorial generada con IA. Escena ilustrativa.

El Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones se celebra cada 10 de junio. La Asamblea General de las Naciones Unidas lo proclamó el 7 de junio de 2024 mediante la Resolución 78/286.

La observancia tiene alcance mundial y mantiene el 10 de junio en 2027 y 2028. Su propósito es dar a conocer el valor de la diversidad y del diálogo basado en el respeto mutuo.

Una conversación sobre relaciones y experiencias

Naciones Unidas presenta la jornada como una oportunidad para favorecer la comprensión y la cooperación. Su explicación del concepto de civilización subraya la pluralidad y los intercambios, sin establecer una jerarquía entre ellas.

La página de la observancia reúne documentos y recursos vinculados al diálogo intercultural. También recoge encuentros de ediciones concretas, cuyas fechas y programas deben conservar su contexto anual.

La jornada puede servir para practicar una conversación en la que las personas expliquen sus ideas, escuchen preguntas y reconozcan qué necesitan comprender mejor antes de responder.

Propuesta: conversar sobre un objeto cotidiano

La redacción propone que cada participante elija un objeto cotidiano del que quiera hablar: un cuaderno, una taza, una herramienta de dibujo o un libro, por ejemplo. Puede utilizar una imagen o imaginar un objeto, sin traer pertenencias personales.

Quien presenta el objeto explica qué le interesa de él y cómo lo utiliza o lo imagina. Las demás personas escuchan y preparan una pregunta relacionada con esa explicación.

Antes de formular una opinión, una persona puede resumir lo que ha entendido y dejar que quien habló lo matice. El objetivo es comprobar si la conversación recoge el sentido que la otra persona quería expresar.

Escuchar sin convertir a nadie en portavoz

Una experiencia individual no representa a todo un país, una lengua o una comunidad. Cada participante decide qué quiere compartir y puede reservarse cualquier información sobre su historia personal.

Si surgen interpretaciones diferentes, anotad qué pregunta permitiría comprenderlas mejor. No es necesario llegar a una única conclusión sobre el objeto ni decidir qué experiencia tiene más valor.

La actividad puede terminar con una frase sobre algo que haya cambiado en vuestra manera de entender una explicación. También es válido dejar una pregunta abierta para otra conversación.

Esta propuesta editorial es un ejercicio de escucha y no una representación de culturas completas. El 10 de junio ofrece una ocasión para practicar el diálogo desde una situación pequeña, prestando atención a las palabras de cada persona y al contexto en que las comparte.

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Fuentes de esta ficha

  1. Naciones Unidas

Las fechas previstas no confirman los programas, horarios o lemas de futuras ediciones.

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