Tres personas adultas conversan mientras componen un mosaico con piezas de colores sobre una mesa.
Ilustración editorial generada con IA. Escena ilustrativa.

El Día Internacional para la Tolerancia se celebra cada 16 de noviembre. La UNESCO recoge su proclamación por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1996, después de la Declaración de Principios sobre la Tolerancia de 1995. En 2027 y 2028 se mantiene el mismo día.

La jornada invita a reconocer la diversidad y el respeto a los derechos de otras personas. En la explicación de la UNESCO, tolerancia no equivale a indiferencia: supone prestar atención a cómo convivimos y tratamos a quienes no comparten todas nuestras experiencias o ideas.

Respeto y desacuerdo pueden convivir

Una conversación no necesita terminar en acuerdo para ser respetuosa. Puede servir para entender con mayor precisión qué sostiene otra persona, qué razones ofrece y dónde continúa la diferencia.

Ese respeto no exige aceptar humillaciones ni convertir los derechos de alguien en una condición negociable. Por ello, una actividad sobre tolerancia debe permitir no participar, detenerse y escoger temas que puedan tratarse sin exponer a nadie a un ataque personal.

La conmemoración tiene alcance internacional. Para conocer actos en una localidad española hace falta una convocatoria concreta; no se atribuye un calendario común a todos los municipios a partir del nombre de la jornada.

Propuesta: explicar antes de responder

La redacción propone practicar con un desacuerdo cotidiano de poca carga personal, como la organización de un espacio compartido o la elección de una actividad de grupo. Dos personas exponen su propuesta y una razón que la sostiene.

Antes de responder, cada una intenta resumir la idea de la otra de una forma que esa persona reconozca como fiel. Si falta algo, se corrige el resumen. Solo después se expresa el acuerdo, la duda o la objeción.

Al terminar, anotad una diferencia que siga existiendo y un aspecto que ahora entendáis mejor. El objetivo no es dar la razón por cortesía ni convencer a toda costa, sino practicar una escucha que permita discrepar sin descalificar.

Llevar la reflexión a lo cercano

Puede ser útil revisar después una pequeña norma de convivencia del grupo: cómo se reparten los turnos, cómo se invita a participar o cómo se expresa una objeción. Elegid un cambio concreto y comprobad más adelante si ayuda. Esta propuesta es una actividad editorial propia, no un programa oficial de la UNESCO ni una garantía de resolver conflictos complejos.

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Fuentes de esta ficha

  1. UNESCO

Las fechas previstas no confirman los programas, horarios o lemas de futuras ediciones.

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